Domingo, 01 Septiembre 2019 00:00

El elogio a la locura.

Por: José Alberto Guerrero Bahena.

 

#NoEsParaPresumir pero . . .

¿Y la P... Estrategia de Seguridad?

9 meses de fracaso presidencial en Seguridad

Definición de Estrategia:

1. f. Arte de dirigir las operaciones militares.

2. f. Arte, traza para dirigir un asunto.

3. f. Mat. En un proceso regulable, conjunto de las reglas que aseguran una decisión óptima en cada momento. 

Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.

 

El día de ayer se cumplieron 9 meses de gobierno del Presidente López Obrador.

Mientras él, por medio de sus spots nos sigue presumiendo que tiene logros ( los cuales por cierto son imaginarios), en cada momento hay personas que han sufrido de violencia, robo o están siendo asesinadas, aún cuando el dentro de esos mismos promocionales nos habla de sus reuniones diarias con el gabinete de seguridad, donde «toman decisiones de acuerdo a una estrategia».

Pero ante la contundencia de las cifras, el primer cuestionamiento que nos hacemos sin duda es: ¿Existe una estrategia?. Al parecer no la hay.

Con datos duros y análisis  podemos demostrar que en efecto, se están combinando una serie de buenas intenciones, mezcladas con mitomanía y por supuesto de una inoperancia digna de un batallón de la época maderista, la cual por cierto es una de las añoranzas del presidente.

La violencia de los grupos delincuenciales, la saña con la que hay ejecuciones y la alza de la incidencia delictiva nos llevan a la conclusión prematura de que el gobierno ha sido rebasado en todos los ámbitos.

2019 ha detonado la peor crisis de violencia en toda la historia del país. Sin una directriz a seguir por parte del Gobierno Federal, se piensa que una «estrategia» es la creación de la Guardia Nacional. Y este cuerpo militar híbrido disfrazado de «civil» es un insumo de la estrategia, pero jamás podrá ser la base de la misma, cuestión que al parecer el Gobierno Federal omite y ha hecho de los despliegues en diferentes regiones del país y en la capital de la República, una bandera que endulza la existencia a sus seguidores, pero sin embargo ¿ha funcionado? . . . 

Adelantarse a afirmar que con la simple llegada al poder del actual presidente se iba a acabar la violencia, fue el peor de los errores y la más grande de las mentiras.

Al contrario, la violencia, los robos, las masacres, las humillaciones a las Fuerzas Armadas y la prematura destrucción de las instituciones creadas para protección de los ciudadanos, sin por supuesto haber puesto el cimiento de las siguientes, nos da el diagnóstico que no es lo mismo quejarse diariamente de la situación y ser oposición, a ser gobernantes y engañar a la población con datos alternos sacados de quién sabe dónde.

Cantar victoria de manera prematura, ha sido un error.

Basta ver las noticias de la violencia diaria y seguir sosteniendo en las famosas «mañaneras» que el país está bien, pero al mismo tiempo ver que la Guardia Nacional no puede contener los delitos, que las policías locales han sido mermadas desde el presupuesto federal y la indolencia de los Gobernadores y alcaldes para cooperar en la seguridad de sus gobernados es algo que ha cooperado para que siga prevaleciendo la incidencia delictiva en el país.

Tanta es la confusión, que hay tres documentos que el Gobierno Federal ha tomado para diseñar este siniestro plan de seguridad.

  1. PLAN NACIONAL DE DESARROLLO
  2. ESTRATEGIA NACIONAL DE SEGURIDAD
  3. PLAN NACIONAL DE SEGURIDAD.

¿A cuál de ellos le hacemos caso o nos basamos para delinear y analizar la estrategia?

Realmente se ve la ausencia de una planeación, dejando únicamente como un asunto espectacular el despliegue de la Guardia Nacional, los Programas Sociales y los regaños presidenciales a la delincuencia considerando que con su llegada podemos redimirnos y dejar de cometer ilícitos. Nada más insulso e incoherente.

Realmente los problemas que encontramos dentro de esto que han llamado «Estrategia» y que realmente no tiene fondo ni forma:

1. AUSENCIA DE INDICADORES DE EVALUACIÓN

2, POLÍTICAS QUE SE CONTRADICEN ENTRE SI

3. MALA DEFINICIÓN DE LAS PROBLEMÁTICAS SOCIALES A ATENDER Y

4. ASUMIR QUE LAS POLÍTICAS DE TRANSFERENCIAS ECONÓMICAS SON POLÍTICAS DE PREVENCIÓN

Esto es un asunto revelador, porque donde se supone que ya teniendo un conocimiento pleno de la problemática del país ( el presidente lo recorrió de polo a polo y «conoce» todos los problemas), ya tenían diagnosticada una solución multicausal donde implicaría una serie de esfuerzos que deberían ser la solución a la incidencia delictiva. Pero todo esto se ha quedado corto, únicamente la Guardia Nacional y la entrega de dinero en programas sociales han sido las «soluciones» propuestas. Ello, por supuesto, no va a reducir los indices delincuenciales ni por mucho.

Los problemas concretos que el Gobierno Federal se ha negado a ver son los siguientes y tenemos que dividirlos en rubros muy exactos para su mayor atención.

  1. INSEGURIDAD Y VIOLACIONES A LOS DERECHOS Y LIBERTADES

1.1 AUMENTO EN LA INCIDENCIA DELICTIVA,

Con una cifra negra de no denuncia de un 94%, donde el tenor es la incongruencia de la interpretación de datos. El secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública ha entregado unas cifras y el ejecutivo federal en su «universo paralelo» da otros datos...

1.2  HOMICIDIO INTENCIONAL:

Se han reportado 826 homicidios intencionales más durante los primeros siete meses de 2019 en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo cual representa un aumento del 4.2%.

1.3  FEMINICIDIO

Se reportaron 53 feminicidios más en los primeros siete meses de 2019 que de 2018, lo que representa un aumento del 10.4%.

1.4  SECUESTRO

Se reportaron 133 víctimas más en los primeros siete meses de este año que del pasado, lo que representa un aumento del 15%.

1.5  EXTORSIÓN

Entre enero y julio del presente año se reportaron 1,357 víctimas más que en primer septimestre del año pasado; es decir, 36.9% más.

1.6  ROBO CON VIOLENCIA

En los primeros siete meses de este año, se presentaron 5,593 robos con violencia más que en el año pasado.

1.7  FALTA DE ATENCIÓN A VÍCTIMAS DEL DELITO Y DE VIOLACIONES DE DERECHOS HUMANOS

Si a estos problemas le sumamos otros factores como la falta de atención a las víctimas del delito, donde hay más de 25 millones de víctimas del delito y que no han podido acceder a algún mecanismo de atención, restitución y reparación del daño integrales que sea eficiente y funcional.

Las medidas emprendidas desde el gobierno federal para la atención de dicha problemática son mínimas.

1.8  ASESINATO DE ACTIVISTAS Y PERIODISTAS 

En lo que va del año, se han registrado 22 activistas asesinados, 6 más que en el mismo periodo del año anterior.

1.9  CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA

Hay una criminalización de la libertad de expresión y protesta. En particular, entró en vigor una contrareforma al código penal de Tabasco, en la cual se prevén penas de hasta 20 años de cárcel por impedir la realización de obras o bloquear una vía local.

  1. DEBILITAMIENTO Y DESTRUCCIÓN DE LAS INSTITUCIONES CIVILES DE SEGURIDAD

2.1  MILITARIZACIÓN  

Las reformas constitucionales, aprobadas en 2019, consolidaron la participación de las Fuerzas Armadas en seguridad pública. De esta manera, cualquier militar y/o marino en activo podrá, ante un hecho delictivo, realizar investigaciones, corroborar denuncias penales, hacerse de pruebas y realizar detenciones en casos de flagrancia. Hoy, cualquier soldado ya es policía en términos de facultades, desde luego no en cuanto a capacidades. Esto es una grave anormalidad, pues en una democracia la seguridad pública no se atiende con las Fuerzas Armadas y las policías están siendo extinguidas. 

Asimismo, se encuentra en proceso de creación la Guardia Nacional que no es un cuerpo de seguridad civil porque la jerarquía, disciplina, capacitación, educación, prestaciones, ingreso, profesionalización y el cumplimiento de las tareas de sus integrantes están homologadas al ámbito propio de las Fuerzas Armadas, abandonando por completo el esquema civil de seguridad y sin escuchar la intervención de la ONU para parar las operaciones de este cuerpo de seguridad. Además, aún no existe claridad respecto al reclutamiento, ingreso, capacitación, despliegue y operación de sus integrantes, no hay un perfil definido e incluso se trabaja de manera empírica.

Esta militarización, inaudita en la historia moderna del país, además terminar de destruir a las corporaciones civiles a nivel federal y local, y exponer a un abuso y maltrato a las propias Fuerzas Armadas, a las cuales se responsabiliza, pero se ata de manos. 

2.2 DESAPARICIÓN DE LA POLICÍA FEDERAL 

La demolición de la institución ha derivado, además, en un atropello a los derechos laborales de los elementos que sirvieron al país durante muchos años.

Asimismo, su desaparición tiene múltiples implicaciones: representa el fin de un modelo policial civil; un abandono de capacidades de investigación, tecnológicas y operativas invaluables para enfrentar delitos de alto impacto; un desperdicio de recursos humanos, materiales y económicos; y la profundización de una militarización que será incapaz de enfrentar dinámicas de inseguridad como las que padece el país.

2.3 DESTRUCCIÓN DE LOS CUERPOS DE POLICÍAS LOCALES

A pesar de que el gobierno manifiesta que habrá apoyo a policías locales, todo indica que no será así. Los presupuestos han disminuido: el fondo federal para fortalecer policías municipales tuvo una disminución del 22% respecto al año pasado; el fondo para las policías estatales no tuvo ningún incremento.

Además, no existe incentivo alguno para que los gobernadores y presidentes municipales se comprometan en desarrollar cuerpos policiales. Se continúa otorgando el mando de corporaciones locales a elementos de las Fuerzas Armadas, y se continúa con un despliegue de la Guardia Nacional, el cual no ha sido explicado.

2.4 ASESINATO DE POLICÍAS Y MIEMBROS DE LA GUARDIA NACIONAL

Del 1 de enero al 29 de agosto de 2019 se tienen registrados, al menos, a 253 elementos asesinados (252 policías y un miembro de la Guardia Nacional). El mes de julio ha sido el más violento respecto al asesinato de policías, tanto en 2018 como en 2019, con un total de 47 y 46 policías, respectivamente. En promedio, asesinan a más de un elemento al día (1.06).

Las entidades con mayor número de policías asesinados en lo que va del año son:  Guanajuato (24), Michoacán (22), Chihuahua (21), Guerrero (20) y Jalisco (18). Guanajuato es el primer estado en el que se ha registrado el asesinato de un miembro de la Guardia Nacional.  

La respuesta del gobierno federal es prácticamente inexistente. Matar un policía en México, al igual que cualquier asesinato, prácticamente implica impunidad. Un policía hoy en día, está en la escala más baja de las clases sociales, incluso por debajo de los delincuentes.

  1. SISTEMA DE JUSTICIA PENAL ACUSATORIO

3.1 PROCURACIÓN DE JUSTICIA

Las fiscalías y procuradurías del país están saturadas, colapsadas y son incapaces de procesar los delitos que se cometen diariamente: sólo 3.9 de cada 100 delitos en México se resuelven. El país vive en la impunidad: en Tamaulipas la impunidad alcanza el 99% de los casos; mientras que, en Guanajuato, el estado mejor evaluado, el 88% de los casos quedan impunes.

Hay muy pocos Ministerios Públicos, turnos inhumanos, inoperatividad para judicializar, litigar y ganar los casos, y si una altivez para no soltar de una manera clara las facultades de investigación para que las policías tanto locales como estatales realicen las labores que constitucionalmente pueden. Es decir, un coto de poder político que afecta en lo operativo.

Ante este escenario de inoperancia institucional, casi total, el país vive una ola de contrarreformas al sistema de justicia penal acusatorio. Un ejemplo de ello es el aumento del catálogo constitucional de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa, claramente en contra del principio de presunción de inocencia, y que agravará las arbitrariedades que distinguen al sistema de justicia. 

En relación con las procuradurías, lejos de avanzar hacia la consolidación de una Fiscalía General de la República autónoma, tal como lo indica la Constitución, la transición ha sido una simulación, en donde se cambió el nombre, más no las dinámicas ( como la Fiscalía General del Estado de Michoacán).

3.2 SISTEMA PENITENCIARIO

Uno de los «objetivos» de la Estrategia Nacional de Seguridad es la recuperación y dignificación de los centros penitenciarios. Sin embargo, a la fecha, no se ha realizado ninguna acción para cumplir con dicho objetivo. El gobierno federal no ha establecido un plan para recuperar el control de los penales, ya que en la mayoría de ellos prevalecen condiciones de autogobierno.

  1. «BUENAS INTENCIONES» DENTRO DE LA ESTRATEGIA

4.1 ELABORACIÓN Y APROBACIÓN DEL MODELO NACIONAL DE POLICÍA

      REFORMA POLICIAL

La elaboración y entrada en vigor de este modelo (basado en la experiencia reciente con la Policía de Morelia) ha sido un buen detonante para el desarrollo de la carrera policial. El grave problema que encontramos en este esquema, es el modelo de inversión donde hay responsabilidades que tienen que asumir los estados y municipios para el impulso de sus policías.

Por otro lado este modelo buscaría desahogar el cuello de botella que se han vuelto las fiscalías y procuradurías en el proceso de investigación. Pero aquí privan los egos políticos que hay entre las instituciones, donde en lugar de coordinarse, buscan sujetar una a la otra ( casos fiscalías con secretarías de seguridad pública, estatales y municipales).

4.2 REGAÑOS MATUTINOS EN LA MAÑANERA, NEGATIVAS DE UTILIZACIÓN DEL EJÉRCITO Y BENDICIÓN DEL NARCO COMO PUEBLO

Escuchar ese «universo paralelo» que son las mañaneras, donde se puede condenar ciudadanos, comunicadores, medios de comunicación y recibir halagos al desempeño, en materia de seguridad sólo hemos visto llamadas de atención al crimen organizado para que se porten bien, dejen esas actividades ilícitas y apelar a que también esos grupos delincuenciales son «pueblo bueno», discursivamente nos da a entender un pacto con esos grupos.

Por otro lado, los espacios delincuenciales se han detonado en poblaciones como Coatzacoalcos, Uruapan y cuanta población ha tenido ejecuciones, donde el mismo pueblo le ha exigido al presidente soltarle las riendas al ejército y que pueda actuar. El presidente se niega, con el pretexto de que esos grupos son pueblo.

¿Cómo podemos interpretar este hecho?

  1. AL FINAL DE TODO

Para el grueso del electorado que votó en la elección de julio de 2018 no les importan las cifras. Mientras el presidente siga con sus discursos ramplones ocultando la grave situación del país, las cifras, las muertes, las masacres, el alza a la incidencia delictiva poco importan. El olvido es una enfermedad crónica del mexicano.

Mientras puedan callar las voces con un puñado de billetes lo seguirá haciendo, mientras al país que se lo lleve el carajo ( como el mandatario dice), al final de cuentas él vive en la zona más segura del país: Palacio Nacional y ahí es inexpugnable.

Sin duda, no hay estrategia en seguridad, sólo ocurrencias.

Siguiendo las enseñanzas de su «némesis» Carlos Salinas de Gortari: «NI LOS VEO, NI LOS OIGO»

Los datos ofrecidos en este artículo han sido proporcionados por Causa en Común

y México Evalúa a quienes agradecemos la gentileza para la utilización de los mismos.

El autor es, Maestro en Antropología Social. 

Facebook: José Alberto Guerrero Baena / @BetoGuerrero38

 

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