Lunes, 01 Julio 2019 00:00

El elogio a la locura.

Por: José Alberto Guerrero Baena.

¿Guardia Pretoriana o Guardia Nacional?


Ave AMLO, qui ad National praetorii salutamus.

«Al margen de la ley nada,

Por encima de la  ley nadie» 

Andrés Manuel López Obrador

Antecedente

La guardia pretoriana fue sin duda alguna, un cuerpo de milicia que contó con algunos de los más aptos y mejor entrenados soldados de élite en la historia antigua. Irónicamente no son recordados por sus destrezas en el campo de batalla y heroicas victorias, que fueron muchas, sino que lo son por su nefasta corrupción y manipulación política.

La guardia pretoriana está rodeada de un halo de presunciones y prejuicios que históricamente son parcialmente ciertos. Lo que empezó como una fuerza especial de protectores del Emperador y su familia, en si protectores de la Institución Imperial, nefastamente terminó convirtiéndose en uno de los mayores causales de la corrosión y deterioro de ésta misma.

Tristemente los Pretorianos son célebres no por su sentido original sino por sus acciones posteriores. Producto del accionar de una fuerza corrupta y descontrolada que sentía ser omnipotente al punto de ser quien decidiera el rumbo del Imperio. Famosos son los episodios de Emperadores asesinados directa e indirectamente por la Guardia, y aun peor por los elegidos por la misma. 

La maldita realidad.

Es la realidad que tenemos, la Guardia Nacional del actual gobierno, no llega cómo una respuesta a la seguridad pública o para la baja de la incidencia delictiva, sino cómo un cuerpo de seguridad similar a la Guardia Pretoriana de los tiempos romanos.

Con un oceáno de dudas en cuanto al fundamento legal para la actuación, sin personal adscrito directamente a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, con reglamentos copia del Ejército Mexicano y con una serie de incertidumbres en el actuar es cómo surge esto que no podemos llamar Policía, porque en la realidad de las cosas y los hechos no lo es.

Dentro de actuación me surgen diferentes interrogantes:

¿Cuales son las capacidades precisas con que la Guardia Nacional sustituye a la Policía Federal?

Sabemos que una mezcla entre marinos, militares y policías federales por sí sola no podría funcionar por los egos en cuanto a la operatividad y las formas de actuar.

¿Para qué sirve la Guardia Nacional en sí?

No sabemos cuál es el verdadero objeto o razón de ser de este cuerpo militar, si teníamos en pleno desarrollo a la Policía Federal y otras corporaciones.

¿Podrá atender a la gente en la calle, cuando está tenga un problema?

Un soldado o un marino si bien con el paso del tiempo pueden aprender ejercicios de proximidad y vigilancia con perspectiva ciudadana, no serán la solución maruchán que tanto nos han vendido el presidente y Alfonso Durazo.

¿Podrá realizar inteligencia policial como lo venía haciendo la Policía Federal?

Quizás, pero como todo lleva un proceso y un tiempo, el cuál por supuesto no lo están contando el presidente y su equipo, porque a este cuerpo militar lo están colocando cómo la panacea de los cuerpos de seguridad en nuestro país.

¿Podrá desarticular el crimen organizado?

Dependerá de las capacidades del despliegue, de las técnicas de intervención e investigación, amén de una capacitación que por el momento no les han brindado de manera digna. Seis semanas de curso en condiciones famélicas no dan la certeza de una efectividad para combatir el crimen organizado.

¿Tendrá capacidad para llevar confrontaciones o enfrentamientos con organizaciones delincuenciales con armas de alto poder?

Insisto, lo que esta reflejado en las gráficas de muchos medios, es realmente el reflejo de una Guardia Nacional sin insumos dignos. El presidente espera vender muchos bienes para poder armar su juguetito, cuando esto debía de estar contemplado en el presupuesto de egresos de la federación.

¿La Guardia Nacional está  subordinada a la autoridad civil?

No, si la visten con colores similares, al ejército, se presenta en las instalaciones del ejército, si los mandos son militares «en activo» o en un limbo «en proceso de retiro», o sus elementos mantienen su adscripción a la fuerza de origen sin perder sus derechos, con vehículos militares pintados e incluso con insignias que violentan la ley de escudo, bandera y símbolos patrios,  evidentemente no es un cuerpo civil de seguridad.

Es milicia, así de simple, la Guardia que se presentó, no es la que esta plasmada en el texto constitucional, esta ignorando a todas luces el mandato tanto del congreso federal como de los congresos locales de crear un cuerpo civil de seguridad. Esto es prueba latente del cinismo y del desdén permanente del gobierno, que tiene ante las leyes que regulan al estado y sus instituciones.

La militarización es reflejo y causa, de las capacidades de destrucción del estado. Lo que estamos viviendo es un centralismo disfrazado con un discurso típico de los regímenes autoritarios.

La seguridad pública se construye desde abajo, conociendo las capacidades locales, haciendo que los gobiernos municipales y estatales asuman su compromiso jurídico con sus gobernados y se hagan cargo de la parte constitucional que les toca en el tema de seguridad.

Con todas estas atenuantes, siempre quedará la interrogante sobre el actuar de este frankenstein. Sobretodo sabiendo que la gran mayoría de sus elementos proceden del ejército y marina.

¿Porqué?

El reclutamiento de civiles para la Guardia es nulo, fallido. A nadie le interesa ser parte de esta corporación fantasma y por otro lado hay un dato contundente: de acuerdo con información solicitada para efectos de transparencia a la Secretaría de la Defensa Nacional y a la Marina, ninguna de estas entidades ha transferido formalmente un sólo elemento a la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana para efectos de pertenencia a la Guardia Nacional.

Esto nos dice, todo. Al momento de salir a la calle, están usurpando un uniforme, un escudo y un puesto que no les corresponde porque NO EXISTE.

Si no me creen les dejo un criterio de la SCJN  en la materia aportado por un compañero profesor e investigador...

Tesis: 1a./J. 88/2011

USO INDEBIDO DE CREDENCIALES DE SERVIDOR PÚBLICO, CONDECORACIONES, UNIFORMES, GRADOS JERÁRQUICOS, DIVISAS, INSIGNIAS O SIGLAS A LAS QUE NO SE TENGA DERECHO.

«El artículo 250, fracción IV, del Código Penal Federal, prevé y sanciona un delito de lesión o daño, de resultado formal, cuyo bien jurídico protegido es la seguridad de las instituciones del Estado en las que se deposita la confianza de la sociedad, y que únicamente admite la forma de dolo genérico o directo. Para actualizarse, requiere del uso de alguno de los objetos materiales asociado a una institución del Estado; que el sujeto activo conozca y quiera generar una falsa impresión en las demás personas, bajo el auspicio de los referidos distintivos; así como que éste carezca del derecho para usarlos. En consecuencia, su configuración no exige que el uso de tales objetos se realice de forma reiterada, pero sí con la intención de obtener las prerrogativas inherentes al servidor público autorizado para emplear tales distintivos; el cual constituye un elemento casuístico que el juzgador deberá determinar y valorar en cada caso concreto al resolver.

Contradicción de tesis 437/2010. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Sexto y Octavo, ambos en Materia Penal del Primer Circuito. 25 de mayo de 2011. Cinco votos. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Secretario: Ignacio Valdés Barreiro.

Tesis de jurisprudencia 88/2011. Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión de fecha seis de julio de dos mil once.»

Llaman la atención dos cosas:

Una, que el elemento punitivo sea la intención.

Dos, que sea casuístico.

Pero es interpretación firme de la Corte y criterio obligatorio, así de simple y llano.

Por lo que en un hecho o detención primero deberemos verificar si el elemento realmente esta adscrito a SSPC y no a SEDENA O SEMAR. Porque de ser así, cómo se mencionó anteriormente, se esta usurpando un uniforme e insignias que no les corresponden.

Y es delito, además que el delito se comete por parte del gobierno. Lo cuál no es nuevo, este gobierno está acostumbrado a violentar la institucionalidad y las leyes.

A manera de conclusión...

Con todo esto:

Sinceramente, ¿Es buen camino la Guardia Nacional y  sirve para reemplazo a la creación de policías?

A mi juicio no.

Es una olla más de atole con el dedo que da esta presidencia imperial, que si no la paramos, puede poner al país a los pies de un sistema centralista, dictatorial. 

El autor es, Maestro en Antropología Social. 

Facebook: José Alberto Guerrero Baena / @BetoGuerrero38

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