Domingo, 16 Junio 2019 00:00

El elogio a la locura.

Por: José Alberto Guerrero Baena.

No estás sola¡¡¡

Y los ciudadanos sí?

Las fiscalías durmiendo el

sueño de los justos.

"El martes... ¿Cuándo fue? ¿El martes?

Es que ya no sé en qué día vivo"

Ernestina Godoy

Procuradora PGJCDMX

Millones de ciudadanos y ciudadanas, sí saben que día viven, pero se sienten solos, por la ineficacia en la procuración de justicia. 

Lo mencionado por la procuradora capitalina es algo que es impermisible en una autoridad. No sólo debe saber en qué día vive, sino también prospectar soluciones para días después. Y en materia de seguridad y procuración de justicia es el pan nuestro de cada día.

Nos señalan crudamente cifras en que día  y cómo lo vivimos, pero también nos muestran indicadores de lo que podemos planificar como estrategia ante la oleada de violencia, alza en la incidencia delictiva y crimen, no sólo de una ciudad, sino de todo el país. Pero hay quienes intentan ocultar lo que diariamente tenemos como cotidianeidad y sólo tejen cortinas de humo.

Si usted amable lector, instala la aplicación del C5 de la Ciudad de México, verificará que por lo menos cada media hora se alertan las notificaciones de desapariciones de personas (la conocida alerta amber), pero paradógicamente no hay una buena reacción ante las denuncias que se hacen ante el Ministerio Público. Pero si esto lo lleva a nivel nacional, vivimos en una hecatombe. Miles de carpetas de investigación sin dárseles salida jurídica, ministerios públicos tratando de convencer a las víctimas que no denuncien, investigadores pidiendo cuota para iniciar el trabajo de que por ley les corresponde realizar y no hay un camino cierto para poder llevar a buen puerto la procuración de justicia.

Y en materia de seguridad ni que decir.

Ya Donald Trump le dio la razón de ser a la Guardia Nacional y el gobierno mexicano sigue destinando miles de elementos a medio capacitar, medio saber y media identidad (porque ninguno de los humanos que componen este frankenstein, marinos, militares y policías federales, se asumen como un cuerpo sólo). Y constitucionalmente está marcado que la Guardia atendería asuntos de seguridad pública. Así las cosas.

No quisiera caer en los lugares comunes que es seguir politizando  la seguridad pública y la procuración de justicia, pero ante las cortinas de humo que día con día se tejen desde el púlpito presidencial  para cubrir las evidentes fallas en las fiscalías y en la estrategia de seguridad, se ocupa un recurso desgastado, maniqueo y si lo vemos desde el discurso feminista «heteropatriarcal».

Mientras se desarrollaba la búsqueda intensiva del chico secuestrado, la aludida jefa de Gobierno de la CDMX, se encontraba en el mitin de Tijuana donde el presidente «agradecía» el apoyo del pueblo mexicano ante la posible imposición de aranceles por parte del gobierno estadounidense. En el transcurso de esa tarde noche, mientras sucedían uno tras otro los discursos de apoyo al gobierno, es descubierto el cuerpo del joven secuestrado de la Universidad del Pedregal. Y sólo un caso, de los miles que hay en todo el país.

Mientras sucedía este acto político, desafortunadamente quedaba en evidencia una de las falencias de las que han adolecido en prácticamente todas las fiscalías y procuradurías del país: la investigación.

Este es un ámbito que deben delegar a las policías, puesto que es una de sus funciones y las fiscalías y procuradurías deben ponerse a hacer lo suyo: que es litigar y ganar casos.

Funcionarios van, funcionarios vienen y las policías siguen sin asumir plenamente las funciones que por ley deben de tener. De igual manera ese paso estructural que deben de asumir las procuradurías y convertirse en verdaderas fiscalías se viene quedando en el alimón como un premio para asegurar una chamba por varios años. Y además de ser una chamba segura, tampoco se ha visto una verdadera independencia para poder trabajar, puesto que los intereses políticos siguen al orden del día.

Policías sin un conocimiento de los protocolos, Ministerios Públicos que piden a las víctimas no denunciar o revictimizan a la víctima, carpetas de investigación con un atraso en el desarrollo de las mismas, desconocimiento para el armado de líneas de investigación y una falta de agentes investigadores. Y esto por la parte operativa, si vamos por la parte política que es la que no quiero tocar, nos podemos sumergir en un debate ideológico que no conviene modificar a los actores y dueños del poder en la actualidad.

Dentro de un contexto nacional, el 61.2 % de los delitos federales denunciados e investigados no han llegado a concluirse y de ellos una tercera parte se va a archivar por falta de seguimiento. Esto es una de las perspectivas que nos obligan a abrir el debate de las reformas estructurales de las procuradurías y darles ya el enfoque hacia fiscalías independientes.

Por ello propongo las siguientes recomendaciones:

 

  1. Elaborar rutas críticas de persecución penal, para definir las prioridades, todo mediante la elaboración de una política criminal adecuada.

 

  1. Reestructuración institucional y generar condiciones laborales dignas de los trabajadores.

 

  1. Un modelo de investigación que sea claro en ideas y objetivos, a fin de garantizar condiciones de coordinación efectiva entre las instituciones de seguridad pública y procuración de justicia e independencia técnica.

 

  1. Equipos de investigación flexibles y multidisciplinarios, para adaptarse al contexto delictivo presente.

 

  1. Diseñar unidades o departamentos de investigación para casos de menor impacto y otras destinadas para crímenes complejos como los secuestros.

 

  1. Uso de la inteligencia y análisis criminal, y no sólo la investigación reactiva, que ocurre cuando ya ocurrió el delito.

 

  1. Efectivizar los servicios periciales. Es imperativo y urgente que cuenten con autonomía técnica con recursos e infraestructura necesarias para desempeñar su labor.

 

  1. Priorizar las labores sustantivas de las instituciones, garantizando equipamiento e infraestructura necesarias, pero también transparencia en el uso de los recursos utilizados para tal efecto.

Cómo verán, no sólo es destruir, sino también proponer. Los ciudadanos tenemos muchas propuestas, nuestro gobierno por el momento sólo muestra incapacidad y soberbia.

Por ello la afirmación inicial de este artículo cambia de:

No estás sola¡  a Sí, estamos solos¡¡¡

Basta. Los ciudadanos sí sabemos cuándo vivimos.

El autor es, Maestro en Antropología Social. 

Facebook: José Alberto Guerrero Baena / @BetoGuerrero38

 

 

 

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